Live wire
Blockchain, Bitcoin, IA y Web3 en movimientoArchivoNewsletterRSSBuscar
Suscribirse

Agentes de IA

Peter Steinberger, el luthier de la IA, llega a OpenAI para cerrar la ventana del chat

Peter Steinberger se une a OpenAI para liderar la era de los agentes y redefinir la IA más allá del chat, integrándola en flujos reales

Peter Steinberger, el luthier de la IA, llega a OpenAI para cerrar la ventana del chat
Peter Steinberger, el luthier de la IA, llega a OpenAI para cerrar la ventana del chat

En el tablero de la inteligencia artificial, donde los nombres de Sam Altman (OpenAi) o Demis Hassabis (Google DeepMind)  suelen acaparar todos los focos, existe una figura de culto que los desarrolladores de élite siguen con la devoción que se le presta a un maestro artesano. Se trata de Peter Steinberger (@steipete), el ingeniero austriaco que ha pasado décadas perfeccionando la intersección entre el código y la utilidad real, y que ahora se une a OpenAI para liderar una de las misiones más críticas de la compañía: la era de los agentes.

El luthier de la ingeniería

Para entender por qué Steinberger es considerado el luthier de la ingeniería de IA, hay que mirar a los años en los que fundó PSPDFKit. Lo que comenzó como un motor de visualización de documentos acabó convirtiéndose en el estándar de oro de la industria B2B, utilizado por gigantes tecnológicos y bancos de todo el mundo. Su éxito fue tan rotundo que atrajo la mirada del entonces Facebook, pero en un gesto que define su trayectoria, Steinberger decidió darle calabazas. Prefirió mantener su independencia y su libertad creativa antes que convertirse en un engranaje más de la maquinaria de Zuckerberg, demostrando que su prioridad siempre ha sido la artesanía técnica.

La soberanía de la IA termina donde empieza el cable de la luz

Para él, el software es una obra de ingeniería que debe ser pulida hasta la obsesión. Esa misma mentalidad de artesano independiente es la que ha marcado su trayectoria hasta hoy, donde tras vender su empresa y fundar Amantus Machina, decidió que aún tenía un problema mayor que resolver: la usabilidad de la IA. Amantus Machina se define en Github como la tecnología que recuerda que hay una persona al otro lado. «Diseñamos herramientas tranquilas y afectuosas: software que transmite consideración, confianza y un toque de magia», dice.

Adiós al chat

Como buen nómada digital, Steinberger también ha pasado temporadas viviendo en Madrid, una ciudad que recuerda con especial afecto. Aunque llegó a sufrir el robo de su teléfono, sigue manteniendo intacto su cariño por la capital española y suele resumirlo con un Love Madrid

Ahora, su misión en OpenAi consistirá en que el humano deje de percibir que está hablando con una máquina. En la actualidad, cuando usas IA, escribes un mensaje, esperas una respuesta y luego copias el resultado en otro sitio. Lo que quiere Steinberger es decir adiós a la ventana del chat y que la IA se integre en tu word, photoshop o correo y que actúe sin que tener que pedírselo paso a paso. Su deseo es que en lugar de que la IA te explique cómo hacer algo, que lo haga y que uses la la IA como la electricidad, que no piensas en cómo funciona ni hablas con ella.

Para entender la llegada de Peter Steinberger a OpenAI, hay que verlo como el maestro luthier que entra en una orquesta filarmónica. No llega para ser el solista, sino para asegurar que cada instrumento, cada agente de IA, está perfectamente calibrado. En su blog y en sus proyectos, Peter ha demostrado que su obsesión no es el espectáculo, sino la precisión.

Como cuando enciendes la luz

Igual que un luthier conoce cada veta de la madera, Steinberger aboga por una ingeniería de agentes donde el desarrollador no solo pide cosas a la máquina, sino que moldea el flujo de trabajo para que el resultado sea armónico. Su meta es que la IA alcance ese nivel de perfección donde el usuario deje de ver la herramienta. Como cuando enciendes la luz.

Además, su compromiso con la independencia del código abierto ha sido una pieza clave para aceptar la oferta de OpenAI. Su proyecto OpenClaw se convertirá en una fundación independiente, asegurando así que el futuro de los agentes de IA se mantenga abierto y accesible para todo el mundo.

Covadonga Fernandez

Autor

Covadonga Fernandez

Covadonga Fernández es fundadora y directora del periódico Observatorio Blockchain. Ha trabajado con diferentes empresas desarrolladoras de proyectos cripto/blockchain, como Singular DTV, plataforma con sede en Suiza, pionera en la descentralización de la industria del cine, lo que la llevó a participar en 2019 en el Festival de Cine de San Sebastián. Ese mismo año también participó en el Festival Internacional de Innovación de Cine de Berna (Suiza), con una ponencia sobre la pluralidad lingüística en Blockchain. En 2022 participó en la edición de Acción Cultural Española con un artículo sobre Metaverso y Cultura. En 2017 escribió el capítulo sobre Blockchain y Periodismo en el libro: «Blockchain: La revolución industrial de Internet», publicado por Grupo Planeta. Un año antes, en 2016, creó el primer Meetup sobre Blockchain y Periodismo. Ese mismo año también creó el sitio Blockchain Media, para seguir el proceso de descentralización de las industrias culturales y creativas. En 2020 coorganizó un evento sobre cómo blockchain podía ayudar a las industrias culturales y creativas, donde se tokenizó el dinero recibido por los patrocinadores y los ponentes recibieron el pago en formato NFT. Antes de fundar Blockchain Media y Observatorio Blockchain, Covadonga trabajó en el Grupo Z, diario ABC, fue Dircom de la Cámara de Comercio de Madrid, profesora de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y presidenta de Telemadrid. Ganadora en la categoría de Divulgación de los Financial Innovation Awards 2024 y premiada por por Alastria en los Blockchain Awards 2025

Siguiente
Circle pide revisar MiCA para reducir las reservas obligatorias en bancos

Seguir leyendo

Todas

Una lectura diaria más inteligente de tecnología y capital.

Un briefing semanal: IA, startups, mercados y Web3. Gratis, date de baja en un clic.