Live wire
Blockchain, Bitcoin, IA y Web3 en movimientoArchivoNewsletterRSSBuscar
Suscribirse

Bitcoin

8M: del permiso marital a las llaves de Bitcoin

8M, del permiso del marido a las llaves de Bitcoin: la tecnología abre una nueva vía de autonomía económica para las mujeres.

8M: del permiso marital a las llaves de Bitcoin
8M: del permiso marital a las llaves de Bitcoin

La libertad no es un permiso que se concede. Es una herramienta que se posee. Por ello, este 8 de marzo, desde Observatorio Blockchain, queremos ampliar la conversación sobre igualdad hacia un terreno que rara vez aparece en el debate público: la infraestructura del dinero. El motivo es que quizá haya llegado el momento de que la tecnología complete la emancipación que las leyes solo pudieron iniciar en 1975.

8M y Bitcoin

Antes de nada, conviene reconocer que durante décadas, las asociaciones de mujeres y las redes de apoyo civil han sostenido a miles de compañeras en situaciones de extrema vulnerabilidad. Han tejido redes de protección allí donde el sistema no llegaba y han colocado la igualdad en el centro del debate público. Gracias a ese trabajo persistente se han movilizado inversiones históricas. En España, más de 2.210 millones de euros ha sido destinados a combatir la desigualdad estructural desde el año  2007.

Bitcoin, la única moneda que resiste el colapso financiero de Irán

Precisamente, por respeto al camino recorrido, cabe preguntarse si el siguiente paso no debería consistir en reducir la intermediación en lugar de ampliarla. Durante décadas ha predominado el modelo de protección asistida, con recursos públicos canalizados a través de estructuras administrativas y organizaciones intermediarias que gestionan el acceso a la ayuda. Ese modelo ha sido necesario y, en muchos casos, imprescindible. Pero también tiene un límite evidente, ya que cuando el acceso al dinero depende siempre de terceros, aunque actúen con la mejor intención, la autonomía nunca llega a ser plena.

La firma del marido

En 1975 las mujeres en España dejaron de necesitar la firma del marido para abrir una cuenta bancaria. Fue una conquista histórica. Sin embargo, cincuenta años después muchas mujeres vulnerables siguen encontrándose con otra forma de autorización: la aprobación administrativa. Formularios, evaluaciones, procedimientos, verificaciones.
La tutela ya no es marital, pero sigue siendo institucional.

La pregunta entonces es si ¿puede existir una verdadera autonomía económica cuando el acceso al dinero depende siempre de un intermediario? Aquí aparece una innovación inesperada. Bitcoin introduce algo radicalmente distinto en la historia del dinero, que es la posibilidad de poseer valor sin intermediarios. Un patrimonio que no necesita bancos, gestores ni autorizaciones externas. Un sistema donde la custodia depende únicamente del conocimiento de quien lo utiliza.

No se trata de una solución mágica ni un instrumento perfecto. Pero sí abre la posibilidad a que el control del dinero vuelva, literalmente, a las manos de las personas. Para muchas mujeres, esa diferencia es más que técnica. La violencia económica sigue siendo una de las formas más invisibles de control. Un patrimonio en autocustodia no puede ser bloqueado por un agresor ni congelado por una entidad financiera. En ese contexto, la tecnología deja de ser una inversión especulativa y se convierte en infraestructura de autonomía personal.

Alfabetización económica y digital

Bitcoin fue el primer paso. Pero no el último. A su alrededor han surgido las Finanzas Descentralizadas (DeFi). Protocolos abiertos que permiten ahorrar, prestar, invertir o financiar proyectos sin depender exclusivamente de bancos tradicionales. Para millones de mujeres que históricamente han tenido dificultades para acceder al crédito, emprendedoras sin historial financiero formal, trabajadoras autónomas o creadoras fuera de los circuitos tradicionales, estas herramientas pueden abrir nuevas vías de financiación.

No eliminan el riesgo. Ninguna innovación financiera lo hace. La volatilidad existe. La pérdida de una clave puede ser irreversible. Y el ecosistema digital sigue siendo terreno fértil para errores, estafas y experimentos fallidos. Por eso la verdadera revolución no es tecnológica, sino pedagógica.

La emancipación financiera del siglo XXI requerirá una nueva alfabetización económica y digital. Entender el riesgo y utilizar infraestructuras abiertas de forma segura. Durante décadas, la lucha por la igualdad económica de la mujer ha consistido en abrir puertas de acceso: al trabajo, a la propiedad o al sistema financiero.

La sororidad Bitcoin

La siguiente etapa puede ser diferente. No se trata solo de acceder a las instituciones. Se trata también de reducir la dependencia de ellas. Las asociaciones seguirán siendo necesarias. Las políticas públicas también. Pero quizá su papel evolucione hacia algo más ambicioso. Dejar de gestionar la autonomía de las mujeres y enseñar a ejercerla.

Hace medio siglo rompimos con la autorización marital. Hoy la tecnología abre la posibilidad de superar también la autorización administrativa. Porque la igualdad real no consiste solo en recibir recursos administrados por otros. Consiste en controlar directamente el fruto del propio trabajo.

La sororidad siempre ha sido compartir apoyo y conocimiento. En el siglo XXI ese conocimiento incluye también las llaves del dinero.

Desde Observatorio Blockchain creemos que el futuro de la igualdad también se juega en la arquitectura del dinero.

Por un 8 de marzo de mujeres dueñas de sus llaves y de su destino.

Observatorio Blockchain

Covadonga Fernandez

Autor

Covadonga Fernandez

Covadonga Fernández es fundadora y directora del periódico Observatorio Blockchain. Ha trabajado con diferentes empresas desarrolladoras de proyectos cripto/blockchain, como Singular DTV, plataforma con sede en Suiza, pionera en la descentralización de la industria del cine, lo que la llevó a participar en 2019 en el Festival de Cine de San Sebastián. Ese mismo año también participó en el Festival Internacional de Innovación de Cine de Berna (Suiza), con una ponencia sobre la pluralidad lingüística en Blockchain. En 2022 participó en la edición de Acción Cultural Española con un artículo sobre Metaverso y Cultura. En 2017 escribió el capítulo sobre Blockchain y Periodismo en el libro: «Blockchain: La revolución industrial de Internet», publicado por Grupo Planeta. Un año antes, en 2016, creó el primer Meetup sobre Blockchain y Periodismo. Ese mismo año también creó el sitio Blockchain Media, para seguir el proceso de descentralización de las industrias culturales y creativas. En 2020 coorganizó un evento sobre cómo blockchain podía ayudar a las industrias culturales y creativas, donde se tokenizó el dinero recibido por los patrocinadores y los ponentes recibieron el pago en formato NFT. Antes de fundar Blockchain Media y Observatorio Blockchain, Covadonga trabajó en el Grupo Z, diario ABC, fue Dircom de la Cámara de Comercio de Madrid, profesora de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y presidenta de Telemadrid. Ganadora en la categoría de Divulgación de los Financial Innovation Awards 2024 y premiada por por Alastria en los Blockchain Awards 2025

Siguiente
Circle pide revisar MiCA para reducir las reservas obligatorias en bancos

Una lectura diaria más inteligente de tecnología y capital.

Un briefing semanal: IA, startups, mercados y Web3. Gratis, date de baja en un clic.