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Saylor advierte que el mayor peligro para Bitcoin está dentro de la comunidad

Michael Saylor alerta de que el mayor peligro para Bitcoin ya no viene del exterior, sino de quienes intentan cambiar sus reglas.

Saylor dice que el mayor peligro para Bitcoin está en la comunidad
Saylor dice que el mayor peligro para Bitcoin está en la comunidad

Michael Saylor, presidente ejecutivo de Strategy asegura que el principal riesgo para Bitcoin ya no procede de gobiernos o reguladores, sino de las facciones que pretenden modificar las reglas de consenso de la red. Sus declaraciones llegan en pleno debate sobre la propuesta BIP-110, que plantea cambios en las reglas relacionadas con el uso de datos en las transacciones.

Bitcoin ha ganado. Ahora debe sobrevivir a la victoria Con esta frase, Michael Saylor abre un extenso alegato desde su cuenta de X en defensa de la inmutabilidad del protocolo de Bitcoin. El empresario sostiene que la mayor amenaza para la criptomoneda ya no proviene del exterior, sino de la corrupción desde dentro. De grupos que, según denuncia, buscan reescribir las reglas de consenso para imponer sus propios intereses.

Aunque el empresario menciona expresamente la BIP-110, amplía su crítica a otras propuestas debatidas en los últimos años, como la incorporación de covenants o un eventual aumento del tamaño de los bloques. A su juicio, todas ellas plantean modificar las reglas fundamentales de Bitcoin para responder a intereses concretos.

BIP-110 reabre el debate sobre la gobernanza de Bitcoin

Las declaraciones de Saylor llegan en plena discusión sobre la BIP-110, una propuesta impulsada principalmente por el desarrollador Luke Dashjr que plantea modificar determinadas reglas de consenso relacionadas con el uso de datos en las transacciones de Bitcoin.

Según el texto de la propuesta, el objetivo es establecer límites temporales al almacenamiento de datos dentro de las transacciones para restringir usos que sus promotores consideran ajenos a la función monetaria de la red. Sus defensores sostienen que la iniciativa pretende proteger a Bitcoin frente al almacenamiento masivo de datos no financieros, mientras que sus críticos consideran que introduciría nuevas restricciones sobre transacciones que actualmente son válidas, abriendo un debate sobre la neutralidad del protocolo.

En las últimas semanas, la discusión ha trascendido el ámbito estrictamente técnico y ha derivado en un debate más amplio sobre la gobernanza de Bitcoin y el papel que pueden desempeñar determinados desarrolladores en la evolución del protocolo.

La constitución de Bitcoin

Sin entrar en los detalles técnicos de la BIP-110, Saylor plantea una reflexión mucho más amplia sobre el funcionamiento de Bitcoin. En su opinión, las reglas de consenso constituyen la auténtica constitución de la red, ya que determinan la propiedad de los activos, garantizan la escasez del bitcoin y permiten que millones de participantes compartan un mismo sistema de validación sin necesidad de una autoridad central.

Las reglas de consenso de Bitcoin son su constitución. Definen la propiedad, la escasez, el asentamiento y el poder. Reescribirlas por conveniencia de cualquier facción es atacar los derechos económicos de cada participante hoy y de cada generación futura, afirmó. Desde esa perspectiva, considera que el debate no debe centrarse únicamente en el contenido concreto de la BIP-110, sino en el precedente que podría suponer modificar las reglas fundamentales del protocolo para resolver problemas coyunturales.

El temor a una captura del consenso

Uno de los principales argumentos del empresario es que Bitcoin perdería una parte esencial de su fortaleza si las reglas de consenso comenzaran a modificarse para responder a intereses de distintos grupos. Una vez que una facción captura el consenso, todas las facciones aprenden que pueden conseguir mediante la política lo que no pudieron ganar en el mercado. La guerra de protocolos se vuelve permanente, escribe

Según Saylor, esa dinámica erosionaría progresivamente la confianza en la red, reduciría la inversión y terminaría debilitando la seguridad de Bitcoin.

En ese contexto, también rechaza propuestas que, en su opinión, podrían alterar la economía del protocolo, como limitar determinadas transacciones, incorporar nuevas funcionalidades directamente en la capa base o aumentar el tamaño de los bloques. Aunque se trata de iniciativas con objetivos diferentes, considera que todas comparten un mismo riesgo: alterar el consenso que ha permanecido estable durante más de quince años.

Dos puntos de vista diferentes de Bitcoin

Las declaraciones de Saylor reflejan la creciente tensión existente entre dos visiones sobre el futuro de Bitcoin. Por un lado, algunos desarrolladores defienden introducir mejoras en el protocolo para responder a nuevos usos y desafíos técnicos. Por otro, el sector más conservador sostiene que la principal fortaleza de Bitcoin reside precisamente en la estabilidad de sus reglas y en la dificultad para modificarlas.

Desde la desaparición de Satoshi Nakamoto en 2010, Bitcoin ha funcionado sin una autoridad formal capaz de imponer cambios. Cualquier modificación del protocolo requiere un amplio consenso entre desarrolladores, operadores de nodos, mineros, empresas y usuarios.

Por ello, Saylor considera que el debate abierto por la BIP-110 va mucho más allá de una propuesta concreta. En su opinión, lo que está en juego es preservar el principio que ha definido a Bitcoin desde sus orígenes. ser un protocolo neutral cuyas reglas solo cambian de forma excepcional y con un consenso extraordinariamente amplio.

Los cambios en el protocolo deben ser raros, conservadores y motivados por la necesidad, no por la ambición. Defiende la constitución de Bitcoin. Defiende el futuro. concluye.

Covadonga Fernandez

Autor

Covadonga Fernandez

Covadonga Fernández es fundadora y directora del periódico Observatorio Blockchain. Ha trabajado con diferentes empresas desarrolladoras de proyectos cripto/blockchain, como Singular DTV, plataforma con sede en Suiza, pionera en la descentralización de la industria del cine, lo que la llevó a participar en 2019 en el Festival de Cine de San Sebastián. Ese mismo año también participó en el Festival Internacional de Innovación de Cine de Berna (Suiza), con una ponencia sobre la pluralidad lingüística en Blockchain. En 2022 participó en la edición de Acción Cultural Española con un artículo sobre Metaverso y Cultura. En 2017 escribió el capítulo sobre Blockchain y Periodismo en el libro: «Blockchain: La revolución industrial de Internet», publicado por Grupo Planeta. Un año antes, en 2016, creó el primer Meetup sobre Blockchain y Periodismo. Ese mismo año también creó el sitio Blockchain Media, para seguir el proceso de descentralización de las industrias culturales y creativas. En 2020 coorganizó un evento sobre cómo blockchain podía ayudar a las industrias culturales y creativas, donde se tokenizó el dinero recibido por los patrocinadores y los ponentes recibieron el pago en formato NFT. Antes de fundar Blockchain Media y Observatorio Blockchain, Covadonga trabajó en el Grupo Z, diario ABC, fue Dircom de la Cámara de Comercio de Madrid, profesora de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y presidenta de Telemadrid. Ganadora en la categoría de Divulgación de los Financial Innovation Awards 2024 y premiada por por Alastria en los Blockchain Awards 2025

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