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Stablecoins

Así podría usar España las stablecoins para financiar su deuda de 1.709 billones de euros

España podría tener en las stablecoins un aliado para sus 1,7 billones de deuda. Así es el plan para financiar al Estado con ahorro digital

Así podría usar España las stablecoins para financiar su deuda de 1.709 billones de euros
Así podría usar España las stablecoins para financiar su deuda de 1.709 billones de euros

Con una deuda pública de 1.709 billones de euros al cierre de 2025, según datos del Banco de España, el Estado español podría tener un aliado en las stablecoins institucionales para sostener sus cuentas. Una tendencia que surgió en Estados Unidos y donde las stablecoins se han consolidado como uno de los mayores compradores de deuda pública del mundo.

Al estar respaldadas por activos seguros, los emisores de estas monedas digitales, como Circle o Tether, reinvierten sus reservas masivamente en bonos del Tesoro. Si España lograse atraer un ecosistema de stablecoins institucionales vinculadas al euro, la demanda de Letras y Bonos del Estado podría dispararse, permitiendo al Tesoro diversificar sus fuentes de financiación y reducir la dependencia de los mercados tradicionales o del Banco Central Europeo.

Convertir la deuda soberana en colateral imprescindible

El Tesoro Público prevé captar una financiación neta de 55.000 millones de euros en 2026, según su Estrategia de Financiación para este año. Mientras que históricamente el Estado ha dependido de la volatilidad de los inversores internacionales, las monedas estables están configurando un nuevo comprador cautivo de bonos. Este ecosistema, al convertir la deuda soberana en colateral imprescindible de la economía digital, además de inyectar liquidez, ofrece gran estabilidad.

Tether gana $14 millones al día en intereses con bonos del Tesoro de EEUU

Este fenómeno ya ha demostrado su potencial en Estados Unidos, donde la integración activos digitales en el sistema financiero tradicional ya es una realidad consolidada. Tras la aprobación de la Ley GENIUS en julio de 2025, los emisores de monedas digitales de EEUU se han convertido en piezas clave del engranaje fiscal estadounidense.

Al cierre de 2025, los emisores de stablecoins fueron el séptimo comprador mundial de deuda estadounidense, acumulando más de 200.000 millones de dólares en bonos del Tesoro. Según datos de The Global Treasurer, este volumen de inversión constituye un pilar de financiación fundamental para la primera economía del mundo.

El papel de Caixabank y BBVA

El impacto es aún más evidente al comparar esta industria con actores soberanos tradicionales. Según el ranking histórico de compradores de deuda de Visual Capitalist, la industria de las stablecoins ya supera en posesión de bonos americanos a Singapur o Noruega. Lo que demuestra que ofrecen una estabilidad y una capacidad de absorción de deuda que España podría replicar para gestionar sus propios desafíos financieros.

En este contexto, la banca nacional ya ha pasado al ataque. El pasado 4 de febrero, BBVA anunció su entrada en el consorcio Qivalis, uniéndose a CaixaBank y otros diez gigantes europeos como ING y BNP Paribas. Qivalis prevé lanzar su moneda estable ligada al euro en el segundo semestre de 2026, bajo el marco del reglamento MiCA. Como activo digital regulado, deberá estar respaldado al 100% por activos de máxima calidad, lo que abre una ventana para el Estado. Al igual que ocurre en Estados Unidos, los fondos que respalden este euro digital podrían invertirse masivamente en Letras del Tesoro de España.

Al ser fundadores de Qivalis, BBVA y CaixaBank tienen la llave para decidir qué activos respaldan con su moneda. Si priorizan las Letras del Tesoro español frente a otros bonos europeos, se convertirían en el motor principal de la financiación nacional. En la práctica, esto supone una especie de patriotismo digital donde la banca española elige sostener su propia economía.

En este escenario, BBVA y CaixaBank funcionan como el puente entre el ciudadano y el Estado. Al lanzar el euro digital de Qivalis, los bancos canalizan el dinero de sus clientes hacia la compra de deuda pública española en lugar de dejarlo inmóvil en el sistema. Esto permite que el ahorro de los españoles, que antes no salía de las cuentas corrientes, pase a financiar directamente al Tesoro bajo un marco regulado por la normativa europea.

Activos líquidos de calidad

¿Cómo encaja este modelo con la normativa europea? El Reglamento MiCA, en su Artículo 50, prohíbe explícitamente que los emisores de e-money tokens, como la futura moneda de Qivalis, paguen intereses directos a los usuarios. Esta medida busca evitar una competencia desleal con los depósitos bancarios tradicionales, pero es precisamente aquí donde surge la oportunidad para el Estado.

El consorcio Qivalis cumple estrictamente con MiCA al no distribuir los rendimientos de los bonos entre los tenedores de la moneda. En su lugar, el beneficio generado por las Letras del Tesoro permanecería en el balance del consorcio para blindar su solvencia. No obstante, los bancos participantes, si lo desean, pueden traducir esa rentabilidad en beneficios indirectos para sus clientes.

Para el Tesoro Público, esta estructura es el escenario ideal y perfectamente legal. La normativa europea obliga a que las reservas de estas stablecoins se inviertan en activos líquidos de alta calidad, una categoría donde la deuda pública española encaja. Así, mientras Bruselas protege el modelo bancario, abre sin querer una autopista de financiación para que los estados soberanos sostengan sus cuentas a través del ahorro digital.

Cuadrar las cuentas

Esta situación crea una inercia donde todos ganan. El Tesoro encuentra una demanda estable para su deuda y la banca recupera el terreno perdido en el mundo digital, y todo cumpliendo con Bruselas. Con 1,7 billones de euros en juego, integrar las stablecoins en la estrategia nacional no es solo una opción tecnológica, sino la forma más inteligente y previsible de cuadrar las cuentas del Estado.

Covadonga Fernandez

Autor

Covadonga Fernandez

Covadonga Fernández es fundadora y directora del periódico Observatorio Blockchain. Ha trabajado con diferentes empresas desarrolladoras de proyectos cripto/blockchain, como Singular DTV, plataforma con sede en Suiza, pionera en la descentralización de la industria del cine, lo que la llevó a participar en 2019 en el Festival de Cine de San Sebastián. Ese mismo año también participó en el Festival Internacional de Innovación de Cine de Berna (Suiza), con una ponencia sobre la pluralidad lingüística en Blockchain. En 2022 participó en la edición de Acción Cultural Española con un artículo sobre Metaverso y Cultura. En 2017 escribió el capítulo sobre Blockchain y Periodismo en el libro: «Blockchain: La revolución industrial de Internet», publicado por Grupo Planeta. Un año antes, en 2016, creó el primer Meetup sobre Blockchain y Periodismo. Ese mismo año también creó el sitio Blockchain Media, para seguir el proceso de descentralización de las industrias culturales y creativas. En 2020 coorganizó un evento sobre cómo blockchain podía ayudar a las industrias culturales y creativas, donde se tokenizó el dinero recibido por los patrocinadores y los ponentes recibieron el pago en formato NFT. Antes de fundar Blockchain Media y Observatorio Blockchain, Covadonga trabajó en el Grupo Z, diario ABC, fue Dircom de la Cámara de Comercio de Madrid, profesora de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y presidenta de Telemadrid. Ganadora en la categoría de Divulgación de los Financial Innovation Awards 2024 y premiada por por Alastria en los Blockchain Awards 2025

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